jueves, 30 de julio de 2020

Juegos cooperativos en casa - Números cerrados

Números cerrados

Con tu pareja tratas de rodear cierta cantidad de casillas con las piezas de colores. Parece muy fácil empezando con el 1, 2, 3… ¿pero qué tal el 17? Además, se te van acabando las piezas de colores en un ratito. ¿Logran llegar hasta el 30?


Sientas el placer de conseguir la meta, con ayuda de la pareja. Cada jugador(a) tiene un papel necesario para la realización del juego. Favorece la cooperación, la atención, además de diversión.

3.  Desarrollo

Materiales
Puedes jugar en pareja, pero también se vale invitar a más gente (simplemente juegan por turno). Preparas un tablero de 6x6 casillas y diez piezas (rectángulos del tamaño de dos casillas). Cinco piezas de un color son para un(a) jugador(a), cinco piezas del otro color pertenecen a su compañer@.

Reto básico
‘Encerrar’ una cantidad de casillas del tablero con las piezas sueltas en orden ascendente del 1 al 30. Primero se forma el 1, luego el 2, después el 3, y así seguido.

Movimientos
La pareja juega por turnos, moviendo una pieza de su color. En tu turno tienes tres opciones de juego:
ü  Puedes tomar una pieza de la reserva y acomodarla en el tablero.
ü  Puedes mover una pieza de tu color que ya se encuentra en el tablero y ponerla en otro lugar.
ü  Puedes retirar una pieza de tu color del tablero y devolverla a la reserva.
Al poner tu pieza en cualquier lugar del tablero tapas dos casillas completas, no debes de salir del borde, no puedes encimarte a otras piezas acomodadas.

Un ejemplo:
Una pareja juega con verde y su compañer@ con rojo. Empieza verde y sigue rojo: poco a poco van acomodando piezas para ‘encerrar’ una sola casilla. Ya tienen el ‘1’.

 
Ahora tienen que hacer el ‘2’. Sigue el turno a verde, quien logra ‘encerrar’ dos casillas con un solo movimiento. Los bordes del tablero ayudan para ‘encerrar’.
  
  

Ahora queremos hacer ‘3’ y le toca el turno a rojo. Otra vez se logra en un solo movimiento (ilustración aquí abajo)… y así seguimos para hacer ‘4’, ‘5’, ‘6’, hasta el número ’30’. Es posible formar en el mismo movimiento dos números: un ‘5’ y un’6’, por ejemplo. Si es así, el siguiente número a formar será ‘7’ ¡Fíjense bien!

 

Obviamente se acabará pronto la reserva de piezas que tenemos al lado del tablero y necesitaremos reacomodar (o quitar) las piezas que ya están puestas, jugando por turnos y cada quien toma únicamente piezas de su propio color para moverlas. ¿Logran obtener todos los números del 1 al 30?

Retos más complicados:
Con grupos un poco más avanzados: cualquier número (desde el ‘1’) se tiene que formar en un máximo de dos movimientos. Se puede jugar con menos piezas (3 por persona).

Pueden ‘marcar’ (con una ficha o un pequeño objeto) las casillas que ya se han utilizado para formar un número (y esta casilla ya no se podrá volver a utilizar, para formar números ni para ‘encerrar’)… ¿hasta qué número pueden llegar así?

Variantes
Una vez aprendido el juego todo el grupo limpia sus tableros y una persona dice algún número a formar (10, por ejemplo). Todas las parejas juegan (respetando turnos y todo) y después de un tiempo razonable comparamos los resultados. Algunas parejas tal vez utilizaron 6 piezas, otras 5, otras… ¿Alguien encontró una solución con tres piezas únicamente? ¿Cómo lo hicieron? Pueden ver todas las soluciones diferentes que se encontraron.

También se puede jugar con dos números: 11 y 14, por ejemplo. Las parejas buscan maneras de ‘encerrar’ las dos cantidades de casillas en su tablero, con sus piezas.

Pueden ser tres números: por ejemplo ‘encerrar’ 6, 8 y 12 (con 5 piezas). Puedes buscar 4 números, 5, 6… La cantidad de opciones es enorme. Conviene probar las soluciones antes de ofrecer nuevos problemas al grupo.

Fuente
Variación cooperativa de Frans Limpens inspirada en Imparium en Joris, Walter, 100 juegos estratégicos para hacer con lápiz y papel. Madrid, Ediciones Martínez Roca, 2004, p. 206-207.

¿Cómo te fue?
¿Te gustó el juego? ¿Les costó mucho trabajo ‘encerrar’ algunos números? ¿Cómo se pusieron de acuerdo en su pareja? ¿Encontraron diferentes soluciones para superar el reto? ¿Has tenido problemas con tu pareja? ¿Cómo los resolvieron?


  

miércoles, 29 de julio de 2020

Juegos cooperativos en casa - Warí


Warí

Dos personas siembran semillas de colores de una en una y tratan de acomodar todas las semillas, las rojas y las amarillas, en el mismo lugar (warí).

 

Favorece la cooperación, la comunicación y la toma de decisiones consensuadas en pareja en un juego de mesa abstracto. Pensamiento estratégico paso por paso. Diversión.

Materiales
Esta variación del tradicional mancala (y docenas de juegos parecidos) se puede jugar en el suelo, con unas piedras o semillas y cavando cinco pequeños agujeros que forman un círculo. Nosotr@s hacemos el juego con cinco envases de plástico (de reuso) y fichas de colores (4 fichas amarillas y 4 fichas rojas, por ejemplo). Uno de los cinco envases es el warí (el depósito). Los envases se colocan en círculo (vea ilustración arriba).

Inicio del juego
Dos jugadore/as eligen color y colocan por turnos sus fichas en los cuatro envases. Deben de quedar dos fichas en cada envase (y cero fichas en el warí). Algunos envases pueden tener dos fichas amarillas, dos fichas rojas, o una ficha de cada color… según las ideas de cada jugador(a).

Reto
L@s dos jugadore/as tratan de acomodar todas las fichas (las amarillas y las rojas) en el warí.

Sembrar
Un(a) jugador(a) empieza y selecciona uno de los envases que contiene al menos una ficha de su color. Para jugar toma todas las fichas del vasito en su mano y se pone a sembrar: avanza en el círculo en sentido del reloj y deposita una ficha (una semilla) en cada envase a partir del lugar vecino de donde inicia, hasta acabarlas. Si la siembra alcanza el warí tiene que dejar allí una ficha de su propio color, en los demás envases puede depositar la ficha que quiera. Después juega la otra persona, buscando un envase que contiene al menos una ficha de su color y se pone a sembrar (en sentido del reloj).

Un ejemplo: empieza jugador(a) amarillo y decide jugar con las fichas del envase más a la derecha, siembra las fichas, primera la roja en el siguiente envase y la ficha amarilla en el warí (ilustraciones arriba). Después juega rojo: toma las tres fichas del envase que eligió, siembra una ficha de su color en el warí y una amarilla en cada uno de los dos envases que siguen (ilustraciones abajo)


Algunas reglas:
ü  Las fichas que se depositan en el warí son puntos ganados y ya no pueden volver a salir. No se pueden tomar estas fichas para sembrar.
ü  Los dos colores juegan por turno, no se puede dejar pasar un turno. La partida se pierde al dejar pasar el turno.
ü  El juego termina al depositar la última ficha en el warí  (¡se superó el reto!) o al depositar la última ficha de una mano que siembra en un lugar vacío, sin fichas.

Variantes
Se puede jugar con 3 personas, con fichas de tres colores, 5 fichas por persona y un envase más.

Fuente
Adaptación cooperativa de Frans Limpens inspirada en rumba, en Joris, Walter, 100 juegos estratégicos para hacer con lápiz y papel. Madrid, Ediciones Martínez Roca, 2004, p. 204-205.

¿Cómo te fue?
¿Te gustó el juego? ¿Lograron ganar con la pareja, llevando todas las fichas al warí? ¿Cómo lo hicieron? ¿Se pusieron de acuerdo antes de moverse? ¿Tuvieron que volver a empezar muchas veces?